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Ambientalistas y economista se enfrentan a ejecutivos de la Barrick Gold

Los ambientalistas Osiris de León y Luis Carvajal, así como el economista Jaime Aristy Escuder, refutaron, cara a cara, a los ejecutivos de la empresa minera Barrick Gold, los aspectos económicos y ambientales del contrato enmienda suscrito entre el Estado Dominicano y la minera canadiense que aspira a explotar el oro, la plata, el cobre y el cinc de la mina de Pueblo Viejo, Cotuí, expresando que ese contrato es un engaño contra el pueblo dominicano y que obligatoriamente tendrá que ser revisado y modificado en sus alcances económicos y ambientales.

Los especialistas en geología, minería, medio ambiente y economía, visitaron las instalaciones de la mina de Pueblo Viejo, en compañía de los periodistas Juan Bolívar Díaz y Rafael Toribio, del tele matutino Uno+Uno, como segunda parte de un previo debate televisivo conducido por ambos periodistas y que estuvo caracterizado por las ácidas discrepancias entre los críticos del contrato y los defensores del mismo contrato.

Osiris de León, Luis Carvajal y Jaime Aristy Escuder insisten en que la empresa minera transnacional Barrick Gold, en complicidad con funcionarios del gobierno, ha engañado al pueblo dominicano, al lograr que el Gobierno y el Congreso le aceptaran una enmienda que le quita a los dominicanos unos 1,200 millones de dólares en los primeros seis años de operación, y que de manera absolutamente irresponsable el Estado asume la remediación del pasivo ambiental externo a la mina, conociendo los dominicanos que el Estado nunca invierte dinero en remediaciones ambientales.

Previo a su arribo a la mina, los ambientalistas mostraron a los periodistas el desastroso estado de la desembocadura del arroyo Margajita, el cual sale libremente de la mina y lleva metales pesados hasta la presa de Hatillo, arroyo que está totalmente rojo fruto de la altísima concentración de óxido férrico, y cuyo potencial de hidrógeno (pH) es de apenas 2, cuando el agua normal debe tener un pH igual o cercano a 7.

Los ambientalistas también hicieron énfasis en que si bien es cierto que el agua del arroyo Margajita corre contaminada desde hace muchos años, fruto de la operación minera a cielo abierto, no menos cierto es que esa contaminación es dinámica porque cada día hay nuevas aguas contaminadas saliendo desde el interior de la mina, y que el agua contaminada que ha salido de la mina desde el año 2006 hasta el presente es una responsabilidad exclusiva de la Barrick, que no ha hecho nada para impedirla.

Ya dentro de la mina se pudo comprobar que la presa de colas de Mejita sigue tan contaminada de aguas ácidas, y cargadas de metales pesados, como lo ha estado siempre, y que las labores de limpieza ambiental llevadas a cabo por la Barrick se han concentrado en las áreas de construcción de las nuevas estructuras de la planta de procesamiento de los minerales sulfurosos, pero que esa limpieza ha tenido un carácter más geotécnico que ambiental, ya que los suelos contaminados con hidrocarburos y con metales pesados deben ser removidos antes de construir sobre ellos.

Osiris de León, Luis Carvajal y Jaime Aristy Escuder, discutieron con el Director Ejecutivo de la Barrick, Fernando Sánchez Albavera, en presencia de Juan Bolívar Díaz y de Rafael Toribio, expresando que ese contrato es una gran estafa contra el pueblo dominicano, porque en los primeros años el Estado sólo va a recibir el 3.2% de las ventas, lo que implica que de los 1,100 millones de dólares que la Barrick va a vender cada año, el Estado sólo va a recibir 35 millones de dólares, mientras la Barrick se va a quedar con todo el resto del dinero, y que por tal razón es que la Barrick ha accedido a cubrir algunos gastos ambientales menores de bajo costo, como forma de cubrir, con aparente generosidad, la gran estafa minera del siglo.

Dijeron que si el gobierno no tiene interés en revisar y modificar el contrato, el pueblo dominicano sí está en disposición de obligar a una pronta revisión que le garantice al país recibir el 50% de los beneficios netos, al igual que el contrato suscrito en el 1986 entre el Estado Dominicano y la Falconbridge Dominicana, y que la Barrick debe ser la más interesada en que su contrato se revise y se mejore, porque de lo contrario el pueblo dominicano, que ya se ha levantado, podría obligar a la Barrick a retirarse del país y a que se organice una nueva licitación de esa mina de oro, la cual es una de las más grandes e interesantes del mundo, por tener reservas del orden de 22.4 millones de onzas de oro y 130 millones de onzas de plata, además de cobre y cinc, reservas que han sido valoradas por la propia Barrick en 38,000 millones de dólares.

En la visita a la mina fue notoria la ausencia del Director de Minería, Octavio López, quien en el debate anterior fue acusado por los ambientalistas de ser el vocero oficial de la Barrick Gold y de estar en contra del pueblo dominicano.