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Reusar el agua para abastecer una población que aumenta

El reuso del agua residual tratada es un recurso valioso y su demanda aumentará en la medida que se incremente la necesidad de agua de primer uso.

¿Cómo garantizar agua suficiente a una población mundial que crece exponencialmente? La respuesta podría estar en la reutilización de este vital líquido.

Manuel Cerda Gaete, experto en Ingeniería Hidráulica y Planificación de Recursos Hídricos, expresa que el consumo mundial de agua dulce se ha duplicado desde 1946 y se espera que al 2030 la demanda aumente otro 25 por ciento, lo que se atribuye al incremento de la población mundial.

Cerda Gaete, quien es profesor titular de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en Chile, advierte que durante la próxima década se espera que la demanda aumente drásticamente, por lo que habrá una mayor necesidad de agua y un aumento de la producción de aguas residuales.

Al crecimiento poblacional se añaden los efectos del Cambio Climático (CC).

Refiere que fruto de ese fenómeno global, si bien el número máximo de días consecutivos sin lluvia está disminuyendo y el número de fuertes lluvias va en aumento, hay una tendencia hacia una disminución general de las precipitaciones, con prolongados períodos de sequía.

En ese tenor, indica que es probable que por efecto del CC aumente la escasez de agua debido a los cambios en los patrones de precipitación y a la intensidad, con consecuencias más drásticas en las zonas subtropicales y en las latitudes medias, “donde vive la mayor parte de las poblaciones más pobres del mundo”.

Plantea que ante ese panorama urgen acciones que incrementen la disponibilidad hídrica, como sería su reutilización, con lo que también se protegería el medio ambiente y la salud de las poblaciones ya que se mejoraría la gestión de las aguas residuales.

Cerda sostiene que la regeneración y reutilización del agua son cada vez más aceptadas como un enfoque para la conservación y ampliación de los suministros de agua disponibles.

“De hecho, los proyectos de reutilización no potable pueden ayudar a las comunidades frente a la demanda de agua y a los problemas de suministro sin ningún tipo de riesgos conocidos para la salud”, refiere.

Y precisa que los mejores proyectos de reutilización del agua, en términos de viabilidad económica y de la aceptación del público, son los que el agua regenerada es utilizada en el riego, la restauración ambiental, la limpieza de los retretes y las actividades industriales.

En Estados Unidos, India y México el reuso se practica en la industria.

Mayor aprovechamiento 
La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), México, en su portal http://www.cuidoelagua.org/, advierte que uno los mayores desafíos del siglo XXI consistirá en administrar juiciosamente los recursos hídricos: “El empleo de aguas de calidad inferior, por ejemplo, aguas residuales, desagu¨es o agua salobre, se convertirá sin duda en una práctica corriente a medida que las fuentes de agua dulce se vayan haciendo cada vez más escasas en todo el mundo. El reuso del agua mediante distintos niveles de tratamiento resulta conveniente para propiciar un mayor aprovechamiento de este recurso vital”. 

Pone el ejemplo de que para regar un campo de fútbol se necesitan 2,628 metros cúbicos de agua al mes, mientras que si se utiliza agua residual tratada para este fi n se liberará agua potable suficiente para abastecer a 243 personas durante ese mismo período.

“El reuso de agua es, sin duda, una de las partes más importantes en la gestión de un uso más consciente y eficiente del recurso hídrico, contribuyendo así a su preservación y a una mayor disponibilidad para las necesidades básicas de la población”, plantea.

Diferentes usos 
Refiere que los tipos de reutilización más comunes son el aprovechamiento en actividades agrícolas, industriales, recreativas y recarga de acuíferos. “En países desérticos como Arabia, Túnez, Egipto e Israel el reuso del agua en agricultura ha tomado enorme importancia… Los sistemas de riego con aguas residuales contribuyen a aumentar la producción agrícola y, en consecuencia, a mejorar la salud, la calidad de vida y las condiciones sociales. Pero también tiene otras ventajas; además de evitar la contaminación y proteger el abastecimiento de agua potable, preservan las aguas subterráneas en las zonas donde su empleo agrícola intensivo da lugar a la salinización u otros tipos de perturbación de los acuíferos”, precisa.

En algunos países el agua se reusa en riego de jardines, parques y áreas de golf.

Y añade: “La formación de humus -una sustancia compuesta por productos orgánicos, de naturaleza coloidal, que proviene de la descomposición de los restos orgánicos- contribuye a evitar la erosión del suelo. En muchos casos, los nutrientes presentes en el agua residual tratada, especialmente el nitrógeno y el fósforo, pueden hacer innecesario el uso de fertilizantes sintéticos… estudios realizados en diversos países han demostrado que si el riego con aguas residuales se supervisa como es debido puede mejorarse el rendimiento de las cosechas”.

Señala que en Estados Unidos, India y México el reuso se practica en la industria, para enfriamiento y lavado, e inclusive para controlar incendios, mientras que en Japón el agua se reutiliza en riego de plantas de ornato, jardines, parques, áreas de golf y en algunas localidades para las evacuaciones en los sanitarios.

Indica que la Organización Mundial de la Salud asesora a los países en cuestiones sanitarias, ambientales y técnicas para ayudarles a establecer y mejorar los sistemas de utilización de las aguas residuales.

Otra denominación 
El agua reciclada también recibe el nombre de agua reclamada. En la dirección electrónica http://www.reusodelagua.org/, sitio que pertenece a la Universidad Autónoma de Baja California, en México, se define el agua reclamada como las aguas residuales que han sido tratadas para eliminar las impurezas y algunos sólidos y, en consecuencia, permite recargar el acuífero en vez de ser vertidas a las aguas superficiales o el mar.

Indica que en la mayoría de lugares se utiliza para usos no-potables, como el riego, el control de polvo y apagar incendios, y que en Singapur y en California, donde se le da un tratamiento más avanzado, se utiliza para beber indirectamente.

En este portal se hace una distinción de las aguas cloacales, que son las contaminadas con desechos del retrete, y las aguas residuales o grises, que son generadas por los procesos de un hogar, tales como el lavado de utensilios y de ropa así como el baño de las personas. “Las aguas grises se distinguen de las aguas cloacales contaminadas con desechos del retrete, llamadas aguas negras, porque no contienen bacterias escherichia coli”, precisa.

Los sistemas de riego con aguas residuales contribuyen a aumentar la producción agrícola.

De su lado, la compañía Unitek, que produce sistemas de alta tecnología para el reuso y tratamiento de aguas, en su portalhttp://www.unitek.com.ar/ expone que “el reuso del agua residual tratada es actualmente un recurso valioso y su demanda aumentará en la medida que decrezca la disponibilidad y se incremente la necesidad de agua de primer uso. Si bien el reuso de agua es una práctica ya conocida, todavía no ha sido difundido totalmente en la industria”.

Entre las ventajas de reutilizar el agua señala bajos costos operativos, disminución de costos energéticos y en el tratamiento de agua cruda, menor volumen de efluente para disponer y que reduce la inversión de nuevas fuentes de agua.

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CAPACITACIÓN REGIONAL

Manuel Cerda Gaete, quien es jefe del Departamento de Hidráulica y Medio Ambiente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Valparaíso- Chile, estuvo en el país recientemente, invitado por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), impartiendo un curso internacional sobre aumento de la oferta hídrica.

En la jornada participaron representantes de Antigua & Barbuda, Haití, Barbados, Jamaica, St. Lucía, St. Kitts – Nevis, Cuba, y República Dominicana.

La capacitación fue auspiciada por el Programa Hidrológico Internacional (PHI), de la UNESCO, a través del Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (Cazalac), y por INDRHI, a través del Centro para la Gestión Sostenible de los Recursos Hídricos en los Estados Insulares del Caribe (CEHICA).

Por: Solange de la Cruz Matos
Listín Diario