En su interior, la Tierra almacena grandes cantidades de energía renovable, que no produce partículas contaminantes ni dióxido de carbono. A pesar de sus bondades, la energía geotérmica está siendo aprovechada de forma tímida.
En su interior, la Tierra almacena grandes cantidades de energía renovable, que no produce partículas contaminantes ni dióxido de carbono. A pesar de sus bondades, la energía geotérmica está siendo aprovechada de forma tímida.