Inicio | Carreteras que (des)conectan | No importa donde estén, desde que escuchan el motor en marcha, salen al camino descalzos, semidesnudos o con ropas sucias. Provienen de casas desvencijadas y sin servicios básicos. Los menores emiten un sonido gutural para llamar la atención o vociferan: «¡Dame cinco pesos!».

No importa donde estén, desde que escuchan el motor en marcha, salen al camino descalzos, semidesnudos o con ropas sucias. Provienen de casas desvencijadas y sin servicios básicos. Los menores emiten un sonido gutural para llamar la atención o vociferan: «¡Dame cinco pesos!».

No importa donde estén, desde que escuchan el motor en marcha, salen al camino descalzos, semidesnudos o con ropas sucias. Provienen de casas desvencijadas y sin servicios básicos. Los menores emiten un sonido gutural para llamar la atención o vociferan: "¡Dame cinco pesos!".

No importa donde estén, desde que escuchan el motor en marcha, salen al camino descalzos, semidesnudos o con ropas sucias. Provienen de casas desvencijadas y sin servicios básicos. Los menores emiten un sonido gutural para llamar la atención o vociferan: «¡Dame cinco pesos!».

Deja una respuesta